
MÉRIDA. Del 22 al 30 de agosto de 2026, en un ambiente de profundo recogimiento, fraternidad y esperanza, se llevaron a cabo los Ejercicios Espirituales en la Casa de Ejercicios San Javier del Valle, ubicada en el estado Mérida. Este encuentro reunió a un nutrido grupo de jesuitas y sacerdotes diocesanos, quienes se apartaron de sus labores cotidianas para renovar su compromiso interior y encontrarse con el Señor.
Para un jesuita, los Ejercicios Espirituales no son simplemente un retiro anual obligatorio; son la fuente misma de su identidad, el espacio vital donde se reaviva el carisma de San Ignacio de Loyola y se confirma el sentido de la misión compartida. Volver a los Ejercicios es retornar al primer amor, ordenar los afectos y sintonizar el corazón con el modo de proceder de Jesús.
En esta oportunidad, la experiencia estuvo guiada por el P. Roberto Jaramillo, SJ, actual secretario del Secretariado de Justicia Social y Ecología (SJES). Las orientaciones del P. Jaramillo se caracterizaron por su notable claridad, profundidad y amplitud. Su guía espiritual no sólo facilitó la interiorización de los textos ignacianos, sino que también abrió horizontes de discernimiento para los participantes, permitiendo que la vivencia de los Ejercicios transcurriera en una atmósfera sumamente propicia, alentadora y llena de esperanza para los tiempos actuales.
El Centro de Espiritualidad y Pastoral expresa su más profundo agradecimiento a todo el equipo de la Casa de Ejercicios San Javier del Valle. De manera especial, hacemos llegar nuestra gratitud a su directora, la Hna. Ángela Alumparambil, HRSCJ, y a todo el personal de servicio de la casa. Su esmerada dedicación, calidez y cuidado en toda la logística hicieron de este espacio un verdadero oasis de paz para todos los ejercitantes.
Que los frutos de estos días de gracia se traduzcan en el servicio de la misión cada vez más generoso y fecundo con la guía del Espíritu.
Nota: Al finalizar los Ejercicios Espirituales el P. Jaramillo ha compartido las guías suministradas a los ejercitantes con toda generosidad. Dijo en el grupo a los participantes: “SALUDOS Y GRACIAS A TODOS. Esto por si les sirve para cualquier cosa… lo pueden usar a su voluntad. BENDICIONES Y BUENA CONTINUACIÓN”.