Centro de Espiritualidad y Pastoral Venezuela

Caminar Juntos en el Espíritu: Se Inicia con Alegría el Itinerario de Formación para Acompañantes de Ejercicios Espirituales

Con el corazón rebosante de esperanza y el deseo profundo de seguir impulsando los Ejercicios Espirituales de San Ignacio como un camino privilegiado hacia Dios, el pasado martes 24 de marzo dimos inicio al «Curso para Acompañantes de Ejercicios Espirituales – Nivel I – Vía On line”.  En el Centro de Espiritualidad y Pastoral (CEP) nos sentimos profundamente conmovidos al recibir a un nutrido grupo de laicos que, movidos por su compromiso de fe y una notable disposición humana, han decidido dar este paso para profundizar en el apostolado del acompañamiento de los Ejercicios Espirituales. Esta iniciativa no es un esfuerzo aislado. Es el fruto maduro de una hermosa sinergia y del trabajo en red que caracteriza nuestra misión en Venezuela. Bajo la guía de las Preferencias Apostólicas Universales de la Compañía de Jesús y el Plan Apostólico de la Provincia, hemos sumado voluntades y carismas para hacer realidad esta propuesta formativa. Es motivo de especial gratitud destacar la labor conjunta del Centro de Espiritualidad y Pastoral (CEP), la Universidad Católica Andrés Bello (a través del CIAP-UCAB), Fe y Alegría Venezuela, la Fundación Cristiana para la Liberación Popular (Fundimma) y la Comunidad Ignaciana en Todo Amar y Servir (Cietays). Esta unión de instituciones refleja nuestra vocación de ser cuerpo apostólico, trabajando fraternalmente por la justicia y la paz que brotan del Evangelio. El itinerario, que se extenderá hasta el 14 de julio, ofrece una inmersión profunda en el legado de San Ignacio de Loyola. Los participantes transitarán por temáticas fundamentales que incluyen la comprensión de qué son los Ejercicios, el estudio de las Anotaciones y Adiciones, el Principio y Fundamento, y el recorrido detallado por las Cuatro Semanas, con especial énfasis en las Reglas de Discernimiento y la Contemplación para Alcanzar Amor. El objetivo último es que cada participante sea capaz de entender, explicar y, sobre todo, sentir y gustar el itinerario espiritual ignaciano. Para asegurar una asimilación profunda del contenido y una verdadera identificación con la misión, el curso se desarrolla bajo una metodología de acompañamiento cercano: Encuentros Virtuales: Sesiones quincenales vía Zoom donde ponentes expertos guían las temáticas centrales. Aula Virtual: Un espacio de encuentro y gestión de recursos donde el contacto constante facilitan el aprendizaje. Tutorías: Un pilar fundamental donde los tutores realizan orientaciones y observaciones en pro del proceso formativo de los participantes. Se impulsa un intercambio que permita aclarar dudas y recalcar los aprendizajes más significativos en correspondencia al nivel planteado. Asignaciones Semanales: Tareas diseñadas para la reflexión personal y la lectura de profundización, fundamentales para la identificación con el servicio del acompañamiento. Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todos los grupos, instituciones y personas que, con generosidad, han hecho posible que este curso vaya adelante. El trabajo en red no es mera estrategia organizativa, es un referente espiritual que enriquece y cualifica nuestro servicio, recordándonos que en la Iglesia nadie camina solo. A nuestros participantes, desde una variedad de procedencia a nivel nacional, les deseamos mucho «ánimo y liberalidad» en este camino que emprenden.  Que Jesús de Nazaret, el primer acompañante, sea quien inspire cada paso de esta formación para que, al finalizar, podamos servir mejor a quienes buscan encontrar la voluntad de Dios en sus vidas. Sigamos compartiendo la riqueza de los Ejercicios Espirituales como camino hacia Dios. 

Crecimiento y consolidación: Las casas de retiro del CEP registran un incremento del 32,6% en su asistencia durante 2025.

En un ejercicio de transparencia y gestión eficiente, el Centro de Espiritualidad y Pastoral (CEP) de la Compañía de Jesús en Venezuela presenta los resultados del Informe Estadístico 2025. Las cifras revelan un dinamismo esperanzador: durante el pasado año, nuestras cuatro sedes atendieron a un total de 9.549 usuarios, lo que representa un crecimiento significativo del 32,6% en comparación con los 7.196 asistentes registrados en 2024.  Este incremento de 2.353 nuevos usuarios subraya la vigencia de nuestras casas como espacios privilegiados para la formación humana integral y el cultivo de la vida interior.  Cifras que hablan de misión:  El desglose por sedes permite apreciar el impacto regional de nuestra labor apostólica:  Gestión basada en evidencia y fortalecimiento institucional:  Más alá de los números, el informe arroja conclusiones fundamentales para el futuro de nuestra misión. La dirección del CEP destaca que la recopilación de estos datos permite una gestión basada en evidencia, facilitando la toma de decisiones estratégicas y ajustando los servicios a las necesidades reales de los grupos. Ante el aumento de la demanda, se han impulsado procesos de reorganización interna y renovación directiva, específicamente en las sedes de Maracaibo y Los Teques, además de la incorporación de un escolar jesuita al equipo de Mérida.  Un espacio para el encuentro con Dios:  Desde el Centro de Espiritualidad y Pastoral, queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a cada una de las instituciones educativas, congregaciones religiosas, movimientos de apostolado y particulares que han confiado en nuestras casas durante este año. Su presencia reafirma que estos centros son mucho más que infraestructuras; son verdaderos instrumentos apostólicos y espacios de encuentro para la Iglesia venezolana. Agradecemos a Dios por permitirnos servirles y nos comprometemos a seguir trabajando con excelencia y creatividad para que cada retiro, convivencia o jornada de formación sea una oportunidad renovada para fortalecer la espiritualidad ignaciana y  transformar nuestra realidad.

Trazando Horizontes de Esperanza: Nuestra Planificación Estratégica para Seguir Mostrando el Camino hacia Dios

Con el corazón encendido por el deseo de servir más y mejor a nuestra Iglesia venezolana, compartimos con ustedes los frutos del proceso de discernimiento y planificación que guiará los pasos de nuestro Centro de Espiritualidad y Pastoral (CEP) durante este 2026. Esta hoja de ruta no nace de la nada; es el resultado de un camino compartido, de la escucha atenta a la realidad y del compromiso fraterno de todos los que formamos este cuerpo apostólico. Nuestra planificación estratégica para este año se nutre de tres fuentes fundamentales que nos han permitido reconocer dónde está pasando el Espíritu. En primer lugar, la evaluación institucional desarrollada por el consorcio Spes entre abril y julio de 2025, la cual, a través de una mirada experta y externa, nos brindó un diagnóstico claro y un horizonte de trabajo para nuestra consolidación institucional. A esto se suma la rica experiencia de los años 2024 y 2025, un tiempo marcado por la reorganización interna, la recuperación de los espacios físicos de nuestras casas de ejercicios en Maracaibo y Los Teques, y la cualificación de nuestros procesos administrativos. Finalmente, este diseño estratégico terminó de tomar forma en el I Encuentro de directores y asistentes administrativos, celebrado los días 2 y 3 de marzo de 2026 en la casa Quebrada de la Virgen, donde reafirmamos que agradecer y celebrar los logros compartidos es vital para nuestra misión. Nuestra Razón de Ser: Misión, Visión y Valores Bajo la guía de las Preferencias Apostólicas Universales y el Plan Apostólico de la Provincia (2021-2026), nos hemos propuesto consolidar al CEP como una obra formal de la Compañía de Jesús. Nuestra misión sigue siendo clara y luminosa: mostrar el camino hacia Dios a través de los Ejercicios Espirituales y el discernimiento ignaciano, ofreciendo espacios de formación que nos lleven a una entrega verdadera a Jesucristo y a los hermanos. Soñamos con ser un referente nacional donde toda persona y comunidad encuentre caminos de conversión para construir una Iglesia más contemplativa en la acción, solidaria y entregada a la paz y la justicia social. Los Seis Pilares de Nuestra Acción para 2026 Para alcanzar este sueño, hemos definido seis objetivos estratégicos que orientan nuestro servicio: Reorganización Institucional: Implementaremos procesos internos, informes económicos y auditorías que garanticen la transparencia y la buena gestión de nuestros recursos. Renovación Comunicacional: Queremos estar más cerca de ustedes a través de nuestra página web, redes sociales (Instagram) y este boletín informativo, difundiendo la riqueza de la espiritualidad ignaciana. Fortalecimiento de nuestras Casas de Ejercicios: Seguiremos acompañando a nuestros equipos de gestión en Maracaibo, Los Teques y Mérida, para que cada casa sea un verdadero centro de encuentro espiritual con detalles que inviten a la oración. Articulación en Red: Buscamos una vinculación estrecha y formal con las Redes Apostólicas Ignacianas (RAIs) regionales, reconociendo que el trabajo en red cualifica nuestra misión. Formación de Laicos: Un hito fundamental es la ejecución del Curso para Acompañantes de Ejercicios Espirituales, empoderando a laicos comprometidos para este apostolado. Portafolio de Proyectos: Conformaremos un equipo dedicado a la elaboración de proyectos que permitan la sostenibilidad y crecimiento de nuestras iniciativas. El Trabajo en Red como Testimonio de Fraternidad Esta planificación no es solo un documento administrativo, es un compromiso por la justicia y la reconciliación de nuestro país. Nos apoyamos en alianzas que enriquecen nuestra labor diaria. Como nos recuerda San Ignacio, en todo amar y servir. Sigamos caminando juntos, con el «ánimo y liberalidad» que nos da Jesús de Nazaret, agradeciendo siempre a Dios por permitirnos ser instrumentos de su paz en Venezuela.