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Centro de Espiritualidad y Pastoral Venezuela

Celebración de San Alberto Hurtado, SJ: Fuego para Nuestra Iglesia y Compromiso con el Hermano

El Centro de Espiritualidad y Pastoral se une con profunda alegría a la fiesta de San Alberto Hurtado, SJ, un santo latinoamericano cuyo testimonio sigue encendiendo los corazones de nuestro continente. Su vida nos recuerda que la fe cristiana es una fuerza viva, capaz de transformar las realidades sociales más dolorosas a través del amor transformador de Cristo. Cinco hitos clave en su caminar terrenal Tres pilares de su espiritualidad y acción pastoral   Palabras de San Alberto a nuestra Iglesia Latinoamericana Si el Padre Hurtado levantara hoy su voz en nuestras comunidades de América Latina, sus escritos y homilías nos gritarían con urgencia: «¿Qué haría Cristo en mi lugar? Frente a la miseria de tantos hermanos, frente a los jóvenes sin esperanza, frente a la injusticia que corroe nuestras tierras, la Iglesia no puede ser espectadora. Una Iglesia que no sufre con los que sufren, no es la Iglesia de Jesús. ¡Es la hora de los laicos, es la hora de una caridad que se vuelve justicia!» Fiesta patronal en la Vega Alta: Comunidad en salida Nuestra alegría se multiplica al celebrar la fiesta patronal en la Parroquia San Alberto Hurtado y San José Gregorio Hernández, ubicada en la Vega alta, Caracas. Esta comunidad parroquial es acompañada por la Compañía de Jesús en Venezuela. Felicitamos a su párroco el P. Manuel Zapata, sj y, a su vicario, el P. Víctor Fernández, sj junto a toda la comunidad es este día de júbilo por su patrono. Esta comunidad encarna de manera hermosa el encuentro de dos gigantes de la fe latinoamericana: el «fuego social» del jesuita chileno y la compasión médica del «Médico de los Pobres» venezolano. Invitamos a toda la feligresía a participar activamente en las eucaristías y procesiones para este día. ¡Feliz y consoladora celebración que renueve la fe y la esperanza! Oración de San Alberto Hurtado Padre Alberto Hurtado,apóstol de Jesucristo,servidor de los pobres,amigo de los niñosy maestro de juventudes,bendecimos a nuestro Diospor tu paso entre nosotros. Tú supiste amar y servir.Tú fuiste profeta de la justiciay refugio de los más desamparados.Tú construiste con amorun hogar para acoger a Cristo. Como un verdadero padre,tú nos llamas a vivir la fecomprometida, consecuente y solidaria.Tú nos guías con entusiasmoen el seguimiento del Maestro.Tú nos conduces al Salvadorque nuestro mundo necesita. Haznos vivir siempre contentosaun en medio de las dificultades.Haz que sepamos vencer el egoísmoy entregar la vida a los hermanos. Padre Hurtado,hijo de María y de la Iglesia,amigo de Dios y de los hombres:ruega por nosotros. Amén.

La Asunción de la Virgen María: Un dogma de fe consolador conectado con las raíces históricas ignacianas

El Centro de Espiritualidad y Pastoral (CEP) de la Compañía de Jesús en Venezuela se une al gozo de la Iglesia universal para celebrar la Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María, una de las fiestas marianas más significativas del año litúrgico que renueva nuestra esperanza y nos invita a mirar hacia el cielo. El origen del dogma y su significado cristiano La doctrina de la Asunción sostiene que la Madre de Dios, al término de su vida terrena, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria celestial. El origen de este dogma de fe se remonta a una antiquísima tradición eclesial que fue proclamada oficialmente por el Papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950 a través de la constitución apostólica Munificentissimus Deus. Para la vida de los cristianos, este misterio posee un significado profundo: no es solo un privilegio exclusivo de María, sino una promesa de resurrección y la certeza de nuestro propio destino final. Contemplar a María asunta al cielo nos recuerda que nuestro cuerpo y nuestra historia están llamados a la transfiguración y a la comunión eterna con Dios. Un encuentro de fe y consolación espiritual El evangelio de esta solemnidad, tomado de Lucas 1, 39-56, nos traslada a la escena de la Visitación de María a su prima santa Isabel. El texto sagrado transmite un clima de profunda consolación en el Señor, donde el gozo del Espíritu Santo hace saltar de alegría al niño en el vientre de Isabel. En las palabras del Magnificat, María canta las grandezas de un Dios que derriba a los potentados y exalta a los humildes. Este pasaje se convierte para los creyentes en un modelo de fe activa, donde el encuentro humano y el servicio generoso se transforman en una alabanza que consuela el alma y fortalece el caminar diario. Memoria histórica en la Compañía de Jesús Esta solemnidad guarda una conexión entrañable con los orígenes de la orden jesuita. El 15 de agosto de 1534, precisamente durante la fiesta de la Asunción de la Virgen, san Ignacio de Loyola y sus primeros compañeros (entre ellos san Francisco Javier y san Pedro Fabro) se reunieron en la pequeña cripta del martirio en Montmartre, París. Allí, guiados por el Espíritu y bajo la mirada protectora de la Madre, pronunciaron sus primeros votos de pobreza, castidad y el compromiso de peregrinar a Jerusalén. Este hito histórico marcó el nacimiento espiritual de lo que más tarde se consolidaría oficialmente como la Compañía de Jesús. Desde el Centro de Espiritualidad y Pastoral, los invitamos a renovar nuestra consagración mariana en esta gran fiesta, pidiendo a Nuestra Señora de la Asunción que nos enseñe a encarnar la espiritualidad ignaciana, buscando y hallando a Dios en todas las cosas para mayor gloria de su nombre. Para enriquecer tu reflexión y oración en esta gran fiesta mariana, te presentamos la versión tradicional de la oración ignaciana de consagración a la Virgen María, un texto ideal para rezar en comunidad o en tu espacio de quietud personal: Oh Señora mía, oh Madre mía,yo me ofrezco enteramente a ti;y en prueba de mi filial afecto,te consagro en este día:mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón;en una palabra, todo mi ser.Ya que soy todo tuyo,oh Madre de bondad,guárdame, defiéndeme y utilízamecomo instrumento y posesión tuya.Amén.

Renovación de Imagen para la Misión

CARACAS (Agosto, 2026) – El Centro de Espiritualidad y Pastoral (CEP), obra apostólica de la Compañía de Jesús en Venezuela, presentó de manera oficial la renovación de su imagen institucional. Este cambio busca adecuar los símbolos de la organización para identificar y explicitar los desafíos actuales de su labor en el país, promoviendo la identidad carismática de la institución en consonancia con las prioridades de la Iglesia universal y el Plan Apostólico de la Provincia. Javier Fuenmayor, director del CEP, explicó que esta renovación visual no representa un cambio de rumbo, sino una reafirmación de sus raíces ignacianas. «La imagen institucional identifica y explicita los elementos característicos de la misión encomendada. Es un signo comunicacional que posee la función de promover la identidad carismática de la obra, ayudando a mantener siempre viva la experiencia en la persona de Jesús de Nazaret». La nueva arquitectura gráfica está integrada por cuatro elementos simbólicos clave que fundamentan el quehacer de la institución: El lanzamiento coincide con los esfuerzos de la Compañía de Jesús por impulsar su primera preferencia apostólica global: «Mostrar el camino hacia Dios mediante los Ejercicios Espirituales y el discernimiento». De este modo, la institución jesuita reafirma su compromiso de continuar ofreciendo espacios formativos, talleres y acompañamiento espiritual adaptados a las realidades de la población venezolana. Para conocer más detalles sobre la oferta formativa del Centro de Espiritualidad y Pastoral o para descargar el documento explicativo de la nueva imagen, los interesados pueden visitar su portal web oficial en cepsj.org o comunicarse a través de sus canales de atención digital.