Centro de Espiritualidad y Pastoral Venezuela

Autor: P. Danny Daniel Socorro, SJ

Señor Jesús,
aquí estamos como somos:
cansados, frágiles, con preguntas abiertas
y con ganas de seguir viviendo.
No venimos a demostrar fortaleza,
venimos a dejarnos abrazar.


Abrázanos como abrazaste a los discípulos encerrados por miedo
y les dijiste: «La paz esté con ustedes» (Jn 20,19).
Haznos experimentar que nuestra vida sigue siendo valiosa,
que no estamos cancelados,
que aun con heridas
nos sigues llamando por nuestro nombre.


Enséñanos a saborear la vida
en lo sencillo, en lo cotidiano, en lo posible.
Despierta en nosotros la certeza
de que estamos llamados a algo más grande que el miedo:
a vivir para el encuentro, el cuidado y el servicio.


Recíbenos como estamos
y envíanos nuevamente al camino
para vivir como resucitados:
no sin llagas,
pero con esperanza, con gratitud
y con la alegría profunda de sabernos amados por Ti.


Amén.