Centro de Espiritualidad y Pastoral Venezuela

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Inicia el Año Jubilar Coromotano en la fiesta de nuestra Patrona

El Centro de Espiritualidad y Pastoral se une con júbilo a toda la Iglesia venezolana al celebrar la fiesta de Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela, un acontecimiento que este año reviste una gracia especial con la apertura oficial del Año Jubilar Coromotano. Este tiempo de conversión y renovación espiritual nos invita a profundizar en el mensaje de comunión y fe que la Madre de Dios dejó en nuestras tierras.

La herencia de una aparición única

La historia de la Virgen de Coromoto, ocurrida en 1652 en Guanare, estado Portuguesa, posee elementos característicos que la distinguen en la mariología universal y que transformaron la identidad espiritual de nuestra nación:

  • Una aparición familiar: A diferencia de otras manifestaciones marianas, la Virgen se presentó ante una familia indígena completa: el cacique de los cospes, su esposa, su cuñada y su sobrino. María se manifiesta en el entorno del hogar, santificando la vida familiar.
  • El llamado al bautismo: El mensaje central de la Virgen al cacique fue una invitación explícita a la iniciación cristiana: «Vayan a casa de los blancos para que les echen el agua en la cabeza y así poder ir al cielo». La aparición coromotana es, por excelencia, un llamado a la conversión y al compromiso bautismal.
  • La reliquia auténtica: El 8 de septiembre de 1652, ante la resistencia del cacique, la Virgen se le apareció nuevamente en su choza. Al intentar atraparla, la manifestación celestial desapareció, dejando en la mano del indígena una pequeña estampa de apenas 2.5 centímetros. Esta reliquia, que se conserva y venera hoy en la Basílica Menor Santuario Nacional en Guanare, no es una pintura, sino una impresión milagrosa sobre fibra de árbol.

¿Qué es el Año Jubilar Coromotano y qué significa vivirlo?

Un año jubilar, o jubileo, es un tiempo santo y extraordinario de gracia concedido por la Iglesia católica para promover la santidad de vida, consolidar la fe y fomentar las obras de caridad y penitencia. Inspirado en la tradición bíblica del año sabático, es un período de reconciliación profunda, perdón de los pecados y reencuentro con Dios.

Durante este Año Jubilar Coromotano, la comunidad eclesial y los fieles están llamados a participar activamente en las acciones pastorales propias de este tiempo de gracia:

  • Peregrinaciones: Los fieles viajan espiritual o físicamente hacia el Santuario Nacional de la Virgen de Coromoto o a los templos designados como sedes jubilares, como signo del caminar cristiano hacia el encuentro con el Señor.
  • Reconciliación y Sacramentos: Se intensifica la práctica de la confesión sacramental y la participación devota en la Eucaristía, buscando una verdadera conversión del corazón.
  • La Gracia de la Indulgencia Plenaria: Conforme a las disposiciones de la Iglesia, los peregrinos pueden recibir la indulgencia plenaria —la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados ya perdonados— cumpliendo las condiciones habituales: confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Santo Padre.
  • Obras de caridad y misión: El jubileo no es solo interior; exige manifestar la misericordia divina mediante la ayuda a los más necesitados y el anuncio entusiasta del Evangelio en los ambientes cotidianos.

Desde el Centro de Espiritualidad y Pastoral, les invitamos a mantenernos atentos a los subsidios y actividades formativas que compartiremos a lo largo de este año formativo, para que la presencia de María de Coromoto siga renovando la fe en cada uno de nuestros hogares y comunidades.

¡Nuestra Señora de Coromoto, renueva la fe en toda la extensión de nuestra patria!