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Centro de Espiritualidad y Pastoral Venezuela

Señor Jesús, Maestro del contraste y de las sorpresas,
Tú que abrazaste nuestra fragilidad en el pesebre y en la cruz,
ven a habitar hoy la realidad de nuestra amada Venezuela.

Regálanos, Señor, el divino sentido del humor.
Ese don del Espíritu que no ignora el sufrimiento,
pero que se niega a quedar prisionero de la desolación y el hastío.
Líbranos de la rigidez de los perfectos y de la gravedad de los amargados.

Enséñanos a reírnos con ternura de nuestros propios tropezones,
para que sobre las ruinas de nuestro orgullo germine la verdadera humildad.
Que, al mirar nuestras limitaciones mutuas,
prevalezca la indulgencia y la compasión que une a los hermanos.

Cuando el cansancio nos tiente a tirar la toalla,
recuérdanos que el mundo está en tus manos y que al final, todo es bueno.
Que tu sonrisa en el cielo sea nuestro refugio,
y que nuestra alegría en la tierra sea el testimonio vivo de nuestra esperanza.

Amén.

Centro de Espiritualidad y Pastoral – Jesuitas Venezuela