| 5º Paso: Puntos para la oración | Primer Punto:La soledad como experiencia humana que tiene muchos rostros, contempla algunos de ellos:· La soledad en la sociedad actual que experimentan muchas personas a pesar de vivir en ciudades, de estar rodeadas de gente, de redes sociales, de entretenimiento, de mucha actividad…genera sufrimiento porque muchas veces se convierte en soledad existencial.· La soledad producto de un mundo cada vez más individualista que conduce a una dinámica acelerada, dedicada a esquemas de producción y consumo que deja fuera las relaciones…genera vacío y frustración.· La soledad física y emocional como consecuencia de los procesos migratorios que han vaciado los hogares, separando a las familias, rompiendo con una cotidianidad compartida, un proyecto común…causa un dolor profundo por la ausencia de relaciones vitales que configuran un modo de ser y vivir.· La soledad que se experimenta a partir de la enfermedad y la ancianidad…se experimenta la total vulnerabilidad.· La soledad colectiva de las comunidades, pueblos, ciudades por causa de cambios estructurales, limitaciones externas, políticas, económicas, sociales que hacen que las personas y familias se replieguen a la protección del hogar…se rompen las dinámicas sociales de encuentro, de relaciones, de la vida y proyectos comunes, se vive la pérdida de identidad colectiva. ¿Qué sientes al ver esos rostros de la soledad? ¿Vienen a tu memoria personas concretas, historias? ¿Quizá la propia experiencia? ¿Qué sabor, color, textura tiene la soledad?Segundo Punto:En medio de la soledad Dios irrumpe, es el Dios con nosotros, es presencia siempre.· Dios siempre ha estado en la historia humana, ofreciéndonos su compañía cercana y amorosa…se manifestó de muchas maneras a las personas, pero en los últimos tiempos se manifestó por medio de su hijo Jesús. (Heb1,1)· Quiso estar tan cerca de nosotros que se encarna en una mujer, se hace uno de nosotros y su mensaje de presencia es: Alégrate María, ¡Dios está contigo! (Lc1, 26)· Y la Virgen concebirá y tendrá un hijo al que pondrá por nombre Enmanuel, que significa Dios con nosotros. (Mt1,23)· Y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros (Jn 1, 14)· Bendito sea el Dios de Israel que ha visitado a su pueblo para salvarlo. (Lc1,68)· No temas, yo estoy contigo (Is 41, 10)· Yo estaré con ustedes hasta el final de los tiempos (Mt 28,20)Ante tantas experiencias de soledad, contempla a Dios que no se ausenta, al contrario, ha querido quedarse con nosotros para siempre… así nos dice, así te dice: ¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho, y dejar de amar al niño de sus entrañas? Aunque ella lo olvidara, yo jamás te olvidaré (Is 49, 15) ¿Cómo te sientes al escuchar estas palabras? ¿Has experimentado esa presencia silenciosa pero totalmente real en tu vida? Haz memoria de esos momentos de soledad en los que él se manifestó de alguna manera, a través de alguien, de algo, para levantarte, animarte, darle sentido a tu existencia…quizá ocurrió y no lo percibiste, no lo reconociste, pero estuvo allí salvándote con su presencia.¿Quieres abrirte a esa presencia, a esa relación, a esa amistad, que acompaña en todas las circunstancias de la vida, más aún en las más complejas?El tiempo de adviento es una invitación a la esperanza, a despertarnos y captar esa presencia del Dios con nosotros. ¿Quiero vivir este adviento en esa presencia? Tercer Punto:Considerar la experiencia de soledad con dos rostros concretos:· Como oportunidad para acoger la presencia vivificante de Dios, que permanece aún cuando el mundo cerca falle.· Como oportunidad para la solidaridad…convertirnos en presencia para otros.En este tiempo de adviento, piensa en la soledad como una oportunidad de intimidad con el Señor…aprovecha tus largos silencios y cultiva esa amistad con él, preséntale tus sentimientos, tus dificultades, tus anhelos, tus proyectos, tu necesidad de ayuda…lee algún texto bíblico cada día para escucharle a él. Piensa en que también el adviento es una oportunidad para llamar, visitar, acompañar a otros…salir de nuestra propia soledad o de nuestras rutinas para ser compañía para otros… |